sábado, 12 de diciembre de 2015

Versiculo del Dia 12/12/15

Semana II del Tiempo de Adviento
12 de Diciembre de 2015


Unos días después, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Lucas 1,39-45

Oración: Señor, Tu nos has dado a María como madre y ejemplo para seguir. Te agradezco este gran regalo. Qué alegría me da contar con ella y cada día que pasa veo más como ella me sigue guiando a Tí. Gracias María, llena de gracia! Gracias por tu fidelidad incondicional a Dios y a nosotros.

viernes, 11 de diciembre de 2015

Versiculo del Dia 12/11/15

Semana II del Tiempo de Adviento
11 de Diciembre de 2015

Vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen: "Tiene un demonio." Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: "Ahí tenéis a un comilón y borracho, amigo de publicanos y pecadores." Pero los hechos dan razón a la sabiduría de Dios."  Mateo 11,16-19

Oración: Señor, es fácil criticar y juzgar, aun cuando sabemos el pasado de las personas y nos damos cuenta de el porqué actúan de una manera u otra. Igual frustra ver ciertos comportamientos, especialmente cuando estos lo afectan a uno. Frustra verlos estancados en ese pasado echándole culpas a otros y no tomando responsabilidad de sus propias acciones. De igual manera, yo también tengo un pasado y a menudo mis actuaciones son resultado de el. Será que yo también hago excusas para vivir estancado en mi vida espiritual culpando a otros y a mi pasado? Me he logrado sacudir de esto? Si no lo he hecho, ayúdame a darme cuenta de donde estoy estancado y cuáles son las causas de mi falta de crecimiento espiritual.

jueves, 10 de diciembre de 2015

Versiculo del Dia 12/10/15

Semana II del Tiempo de Adviento
10 de Diciembre de 2015

El que tenga oídos que escuche." 
Mateo 11,11-15


Oración: Padre, creo que es difícil que hoy en día la gente te escuche porque están embebidos en el materialismo y lo mundano de este mundo. Me pregunto si será muy tarde cuando tornen sus oidos a Tí y al fín, abran sus corazones? Y que hay de mí? Me pregunto: no soy un poco sordo también yo cuando escucho lo que me conviene y pongo en práctica solo lo que me gusta? 

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Versiculo del Dia 12/9/15

Semana II del Tiempo de Adviento
9 de Diciembre de 2015



Jesús dijo: "Venid a mi todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré." Mateo 11,28-30

Oración: Señor, estoy cansado, cansado de tanta locura que hay en este mundo y que no comprendo. Estoy cansado de tanta correndilla que no me da sino ansiedad y preocupación. Solo encuentro fortaleza  y descanso en Tí. Gracias Jesús por ayudarme a llevar mi carga y a ir entendiendo que solo haciendo una pausa, escuchando, aprendiendo poco a poco puedo vivir con más sentido.

martes, 8 de diciembre de 2015

María... ¿Fue siempre virgen?

Autor: P. Paulo Dierckx y P. Miguel Jordá
María... ¿Fue siempre virgen?
¿Podemos decir que María fue siempre virgen? María... ¿Quiso esta virginidad? ¿María había pensado en consagrar a Dios su virginidad antes que viniera el ángel? ¿Qué sentido tiene la virginidad?...
María... ¿Fue siempre virgen?
María... ¿Fue siempre virgen?

¿Podemos decir que María siempre fue virgen?

Todos los cristianos aceptan a María como Madre de Jesús; pero mientras los católicos hablamos de ella como «la Virgen María», las otras religiones cristianas y muchas sectas no quieren decir ni reconocer que María es siempre virgen. Muchos dicen, simplemente, que María tuvo más hijos y por eso no pudo ser «virgen».

En una carta anterior ya les hablé de los «hermanos de Jesús» y les aclaré que no hay ningún fundamento bíblico para decir que María tenía más hijos. En esta carta les quiero hablar, a partir de la Biblia, acerca de María siempre virgen.

La concepción virginal de María.

El hecho de la virginidad de María en el nacimiento de su hijo Jesús se afirma claramente en la Biblia:

Mt. 1,18: «El nacimiento de Jesús fue así: Estando desposada María, su madre, con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo.»

Lc. 1, 30-35: «El ángel Gabriel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios... y ahora concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo... María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón. Respondiendo el ángel le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti... y el Ser Santo que nacerá de ti será llamado Hijo de Dios.»

Juan 1, 13: «El que nació no de la sangre, ni del deseo de carne, ni del deseo de hombre, sino que nació de Dios.»

Estos tres textos bíblicos son testimonios sólidos para afirmar el hecho de la virginidad de María en la concepción de Jesús.


¿María quiso esta virginidad?

El Evangelio dice que «María era una virgen desposada con un hombre llamado José» (Lc. 1, 27). Este matrimonio de María con José nos mueve, a primera vista, a decir que María no quiso esta virginidad.

Sin embargo, el evangelista Lucas nos ofrece otros datos acerca de este compromiso matrimonial. Leamos atentamente en el Evangelio de Lucas 1, 26-38; en este relato bíblico vemos cómo Dios respeta a los hombres. El no nos salva sin que nosotros mismos queramos. Jesús el Salvador ha sido deseado y acogido por una madre, una jovencita que, libre y conscientemente, acepta ser la servidora del Señor y llega a ser Madre de Dios.

Vers. 26: «Al sexto mes el ángel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón que se llamaba José. José era de la casa de David y el nombre de la virgen era María.»

San Lucas usa dos veces la palabra «virgen». ¿Por qué no dijo «una joven» o «una mujer»? Sencillamente porque el escritor sagrado se refería aquí a las palabras de los profetas del Antiguo Testamento, que afirmaban que Dios sería recibido por una «virgen de Israel.»Is. 7, 14: «El Señor, pues, les dará esta señal: la Virgen está embarazada y da a luz un varón a quien le pondrás el nombre de Emmanuel.»

Durante siglos, Dios había soportado que su pueblo de mil maneras le fuera infiel y había perdonado sus pecados. Pero el Dios Salvador, al llegar, debería ser recibido por un pueblo virgen que hubiera depuesto sus propias ambiciones para poner su porvenir en manos de su Dios. Dios debía ser acogido con un corazón virgen, o sea, nuevo y no desgastado por la experiencia de otros amores.
  • Incluso en tiempos de Jesús, muchos al leer la profecía de Is. 7, 14 sacaban la conclusión de que el Mesías nacería de una madre Virgen. Ahora bien, el Evangelio nos dice: "María es la virgen que da a luz al Mesías."
  • Versículos 34-35: María dijo al ángel: «¿Cómo será esto, pues no conozco varón?» Contestó el ángel: «El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra, por lo cual el Santo que de ti nacerá será llamado Hijo de Dios.» 
    Aunque María es la esposa legítima de José, la pregunta de ella al ángel indica el propósito de permanecer virgen.

    El ángel precisa que el niño nacerá de María sin intervención de José. El que va a nacer de María en el tiempo es el mismo que ya existe en Dios, nacido de Dios, Hijo del Padre (Jn. 1, 1). Y la concepción de Jesús en el seno de María no es otra cosa que la venida de Dios a nuestro mundo.


    ¿Qué significa «la sombra» o «la nube» en este texto bíblico?

    Los libros sagrados del Antiguo Testamento hablan muchas veces de «la sombra» o «la nube» que llenaba el Templo (1 Reyes 8, 10), signo de la presencia divina que cubría y amparaba a la ciudad Santa (Sir. 24, 4).

    Al usar esta figura, el Evangelio quiere decir que María pasa a ser la morada de Dios desde la cual El obra sus misterios. El Espíritu Santo viene, no sobre su Hijo, sino que primeramente viene sobre María, para que conciba por obra del Espíritu Santo.


    ¿Había pensado María en consagrar a Dios su virginidad antes que viniera el ángel?

    El Evangelio no da precisiones al respecto, solamente encontramos la palabra de María: «No conozco varón» o«no tengo relación con ningún varón.» (Lc. 1, 34)

    Recordemos que María ya está comprometida con José (Lc. 1, 27) lo que según la ley judía, les da los mismos derechos del matrimonio, aunque no vivan todavía en la misma casa. (Mt. 1, 20)

    En estas condiciones, la pregunta de María: «¿Cómo podré tener un hijo, pues no conozco varón?» (Lc. 1, 34) no tendría ningún sentido, si María no estuviese decidida ya a mantenerse virgen para siempre. María es la esposa legítima de José. Si este matrimonio quiere tener relaciones conyugales normales, el anuncio del ángel referente a su maternidad no puede crearle ningún problema.

    Sin embargo, María manifiesta claramente su problema: «pues no conozco varón.» Además esa pregunta de María permite otra traducción válida en la mentalidad de los judíos: «¿Cómo será eso, pues no quiero conocer varón?». Sin duda esta pregunta de María indica en la Virgen un firme propósito de permanecer virgen.

    Algunos tendrán dificultades para aceptar esta decisión de María y dirán que tal decisión es sorprendente por parte de una joven judía; porque es sabido que Israel no daba gran valor religioso a la virginidad.

    No debemos olvidar que en la Palestina de entonces había grupos de personas que vivían en celibato (los esenios) y con su estilo de vida esperaban la pronta venida del Mesías. Por otra parte, el celibato o la virginidad de por vida no existía para mujeres que, según la costumbre judía, por orden de su padre tenían que aceptar un matrimonio impuesto.

    Por eso la joven María que quería guardar virginidad, difícilmente podía rechazar este compromiso matrimonial impuesto. Y por eso ella había aceptado este compromiso con José, pero con la decisión de permanecer virgen.

    Como conclusión podemos decir que este texto bíblico es favorable a la voluntad de virginidad de María.

    Además está claro en la Biblia que María tenía como hijo único a Jesús y que no tuvo más hijos.


    ¿Qué sentido tiene la virginidad?

    María no expresa sus motivos, pero todo lo que Lucas deja entrever del alma de María supone que ella tenía motivos elevados. Por medio del ángel, Dios la trata de «muy amada»«llena de gracia»«el Señor está con ella.» Y María quiere ser su «sierva», con la nobleza que da a esta palabra la lengua bíblica: «Yo soy la servidora del Señor, hágase en mí lo que has dicho.» (Lc. 1, 38) Su virginidad parece así una consagración, un don de amor exclusivo al Señor.

    Mucha gente moderna se extraña ante tal decisión de María: ¿Cómo pensaría María en mantenerse virgen en el matrimonio, especialmente en el pueblo judío, que no valoraba la virginidad?

    Incluso en las iglesias no-católicas muchas personas al leer en el Evangelio la expresión «hermanos de Jesús»concluyen sin más que María tuvo otros hijos después de Jesús. (En otra carta les he hablado claramente de este asunto y está muy claro en la Biblia que Jesús no tenía hermanos en el sentido estricto de esta palabra.)

    Pero lo grave es que muchas sectas están deseosas de negar sin más la virginidad de María. ¿A qué se debe esto?

    Sin duda, a vanos prejuicios y a falta de conocimientos bíblicos. ¿O será por el prurito de buscarle «peros» y dificultades a la religión católica?

    Virgen debía ser aquella que, desde el comienzo, fue elegida por Dios para recibir a su propio Hijo en un acto de fe perfecta. Ella, que daría a Jesús su sangre, sus rasgos hereditarios, su carácter y su educación primera, debía haber crecido a la sombra del templo de Jerusalén, como dice una antigua tradición, y el Todopoderoso, cual flor secreta que nadie hiciera suya, la guardó para sus divinos designios.

    Es por eso que María renunció a todo menos al Dios vivo. Y así en adelante ella será el modelo de muchos que, renunciando a muchas cosas, entrarán al Reino y obtendrán la única recompensa que es Dios.

    Decimos que María no tuvo más hijos porque fue siempre virgen. La Escritura nos testimonia de una sola concepción virginal, el de Jesús. Por tanto, no habiendo más concepciones milagrosas, y no habiendo dejado de ser virgen, no tuvo más hijos.

    La virginidad de Nuestra Señora está íntimamente relacionada con su sublime prerrogativa de Madre de Dios.

    Decía San Bernardo que la maternidad de María es tan maravillosamente singular e incomparable precisamente porque es virginal.

    Lejos de ser una prerrogativa pasajera, la virginidad de María es permanente.

    Abarca todas las etapas de su vida, y en particular los momentos sagrados en que fue hecha Madre de Dios.

    El dogma de la virginidad perpetua de María significa:

    1º que concibió al Hijo de Dios, segunda persona de la Santísima Trinidad, virginalmente;

    2º le dio a luz virginalmente;

    3º permaneció virgen a lo largo de toda su vida terrena, y por consiguiente, ahora reina gloriosa como Virgen de las vírgenes.

    La Iglesia expresa esto con una fórmula muy hermosa según la cual dice que María fue virgen ante partum, in partu et post partum.

    Esta afirmación no es simplemente un cumplimiento piadoso; expresa la creencia universal y unánime de la Iglesia de Cristo; es una verdad revelada; está solemnemente definida como dogma.

    El tercer concilio de Letrán, celebrado bajo el papa San Martín I, en el año 649, definió: “Si alguno no reconoce, siguiendo a los Santos Padres, que la Santa Madre de Dios y siempre virgen e inmaculada María, en la plenitud del tiempo y sin cooperación viril, concibió del Espíritu Santo al Verbo de Dios, que antes de todos los tiempos fue engendrado por Dios Padre, y que, sin pérdida de su integridad, le dio a luz, conservando indisoluble su virginidad después del parto, sea anatema”.

    El testimonio de esta verdad lo encontramos en la misma Escritura.

    Concretamente en el testimonio de San Mateo y San Lucas.

    1) San Mateo (1,18-25): La generación de Jesucristo fue de esta manera: Su madre, María, estaba desposada con José y, antes de empezar a estar juntos ellos, se encontró encinta por obra del Espíritu Santo... El Angel del Señor se apareció [a José] en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.» Todo esto sucedió para que se cumpliese el oráculo del Señor por medio del profeta: Ved que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel, que traducido significa: «Dios con nosotros.» Despertado José del sueño, hizo como el Angel del Señor le había mandado, y tomó consigo a su mujer. Y no la conocía hasta que ella dio a luz un hijo, y le puso por nombre Jesús.

    San Mateo se presenta: 1) como testigo de la virginidad de María antes del nacimiento de Cristo; 2) su cita de Is 7,14, implica, por lo menos, el parto virginal; 3) si bien no dice nada sobre la virginidad de María posterior al parto, tampoco dice nada que lo niegue o lo ponga en duda.

    2) San Lucas (1,26-38): Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.» Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. El será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.» María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?» El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril, porque ninguna cosa es imposible para Dios.» Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.» Y el ángel dejándola se fue.

    San Lucas es testigo de:

    –la virginidad de María antes de la anunciación (a una virgen...);

    –la concepción virginal (la virtud del Altísimo te cubrirá);

    –la intención de virginidad futura de María: pues no conozco varón... La expresión no se refiere al pasado, pues hubiera usado el aoristo (no he conocido varón); usa el presente absoluto (no conozco; en el sentido de no tengo intención de conocer varón). Es una referencia implícita al voto de virginidad.

    Escribió Lebretón: “En este versículo la tradición católica ha reconocido el propósito firme de María de permanecer virgen, y esta interpretación es necesaria, porque, si hubiera tenido intención de consumar su matrimonio con José, no hubiera nunca hecho esta pregunta”.

    Dice también Lagrange: “María quiso decir que, siendo virgen, como el ángel ya sabía, deseaba ella permanecer siéndolo, o, como traducen los teólogos su pregunta, que ella había hecho un voto de virginidad y pensaba guardarlo”.

    San Ireneo defiende, por eso, el valor profético de Is 7,14 referido a la virginidad de María. Su argumento es el siguiente: Isaías señala claramente que ocurrirá “algo inesperado” con respecto a la generación de Cristo; está aludiendo claramente a una señal. Pero “¿dónde está lo inesperado o qué señal se os daría en el hecho de que una mujer joven concibiera un hijo por obra de un varón? Esto es lo que ocurre normalmente a todas las madres. Lo cierto es que, con el poder de Dios, se iba a empezar una salvación excepcional para los hombres y, por tanto, se consumó también de una manera excepcional un nacimiento de una virgen. La señal fue dada por Dios; el efecto no fue humano”.

    La creencia firme de Occidente en la virginidad corporal de María se resume en la expresión “Virgen María” y se recoge en esta forma ya en el siglo II, en la forma romana del credo, como vemos, por ejemplo, en Hipólito: “Creo en Dios Padre todopoderoso y en Jesucristo, Hijo de Dios, que nació de María virgen por obra del Espíritu Santo”.

    Ireneo tiene una frase hermosa para referirse al parto virginal: Purus pure puram aperiens vulvam: el Puro [Verbo Puro] con pureza abrió el seno puro [de su madre].

    Y él mismo compara el nacimiento de Cristo de María con la formación de Adán del suelo virgen y sin surcos.

    San León dice que es la limpieza de Cristo la que mantuvo intacta la integridad de María.

    Y San Zeón lo proclama: “¡Oh misterio maravilloso! María concibió siendo una virgen incorrupta; después de la concepción dio a luz como virgen, y así permaneció siempre después del parto”.

    San Jerónimo resume la fe de la Iglesia escribiendo contra Joviniano: “Cristo es virgen, y la madre del virgen es virgen también para siempre; es virgen y madre. Aunque las puertas estaban cerradas, Jesús entró en el interior; en el sepulcro que fue María, nuevo, tallado en la más dura roca, donde no se había depositado a nadie ni antes ni después... Ella es la puerta oriental de la que habla Ezequiel, siempre cerrada y llena de luz, que, cerrada, hace salir de sí al Santo de los santos; por la cual el Sol de justicia entra y sale. Que ellos me digan cómo entró Jesús (en el cenáculo) estando las puertas cerradas... y yo les diré cómo María es, al mismo tiempo, virgen y madre: virgen después del parto y madre antes del matrimonio”.

    Bajo su protección amorosa y eficaz pongamos, pues, nuestra castidad.


    Consideración final.

    Para un hombre o una mujer creyente, no es cosa excepcional renunciar definitivamente al sexo, es decir, a tener relaciones sexuales.

    Hay un sinnúmero de ejemplos de jóvenes que, desde muy temprano, han intuido que este camino evangélico es un camino más directo para acercarse mejor a Jesús: Sor Teresa de Los Andes, el Padre Hurtado y tantos otros.

    ¿Acaso María era menos inteligente que ellos o menos capaz de percibir las cosas de Dios? ¿No podía ella captar por sí misma lo que dirá Jesús respecto a la virginidad elegida por amor al Reino? (Mt. 19,12) Y después de ser visitada en forma única por el Espíritu Santo, que es el soplo del amor de Dios, ¿necesitaría María todavía las caricias amorosas de José?

    Si la historia de la Iglesia nos proporciona tantos ejemplos del amor celoso de Dios para quienes fueron sus amigos y sus santos... ¿Cómo iba a ser menos para aquella mujer, María, que fue «llena de gracia»?

    ¡Qué torpeza inconsciente son las sinrazones de aquellos que se olvidan de la Tradición de los Apóstoles, la cual proclama que María fue y permaneció siempre virgen!

    Rechazar la virginidad de María... ¡qué manera de rebajar las maravillas de Dios!

    María deseaba ser totalmente de Dios y con el «sí» de la Anunciación ella se consagró total y exclusivamente al plan de Dios: «He aquí la sierva del Señor, hágase en mí conforme a tu palabra.» (Lc. 1, 38)

    Realmente es incomprensible la fobia de algunos de nuestros hermanos evangélicos que tratan de denigrar y rebajar la dignidad de María. Nunca predican sobre ella, y en repetidos casos han destruido sus imágenes.

    Nosotros debemos tener bien fundamentado nuestro culto y veneración por María y tenemos que seguir proclamando sus alabanzas, tal como ella ya lo anticipó en el canto del Magnificat.

    Por otra parte, María aparece unida a Jesús en la encarnación, en el nacimiento, vida, pasión y muerte de su Hijo Jesús y también en la primitiva Iglesia. Ahora bien, el mismo Jesús dice: «Lo que Dios ha unido no lo separe el hombre.»

    Honremos pues a María y redoblemos nuestros esfuerzos por quererla, por nosotros y por quienes la desconocen.

  • Versiculo del Dia 12/8/15

    Semana II del Tiempo de Adviento
    8 de Diciembre de 2015


    Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en la persona de Cristo con toda clase de bienes espirituales y celestiales. Él nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor. Efesios 1,3-6.11-12

    Oración: Señor, me amas como si yo fuera tu hijo único. En este Adviento, que estoy haciendo por Tí? Te estoy pensando o estoy pensando en todos los compromisos, y regalos que tengo que dar. No quiero olvidar el verdadero significado de la Navidad aunque esta sociedad de consumismo pareciera tratar de obligarme a hacerlo. Ayúdame a concentrarme en Tí!

    lunes, 7 de diciembre de 2015

    Versiculo del Dia 12/7/15

    Semana II del Tiempo de Adviento
    7 de Diciembre de 2015

    Él, viendo la fe que tenían, dijo: "Hombre, tus pecados están perdonados." Los escribas y los fariseos se pusieron a pensar: "¿Quién es éste que dice blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados más que Dios?" Pero Jesús, leyendo sus pensamientos, les replicó: "¿Qué pensáis en vuestro interior? ¿Qué es más fácil: decir "tus pecados quedan perdonados", o decir "levántate y anda"? Pues para que veáis que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar pecados -dijo al paralítico-: A ti te lo digo, ponte en pie, toma tu camilla y vete a tu casa." 
    Lucas 5,17-26


    Oración: Padre, cierto es que es más fácil sanar el cuerpo que el espíritu. Difícil es cambiar corazones, pues Tu tocas la puerta pero le toca a cada uno abrirla. Como quisiera yo que sanaras tantos corazones y que los cambiaras para que creyeran en Tí. Hoy te pido entres en el corazón de cada uno de aquellos por quienes siempre Te pido. Igual que yo persisto en mi oración por ellos, Te pido que Tu persistas en enviarles gracias extraordinarias para que rompas las barreras que los tienen alejados de Tí. 


    Seis Razones para Desear pasar una Hora delante de Jesús en el Santísimo Sacramento

    1) EL está ahí!!! "Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.(Juan 6:35)

    2. Día y noche Jesús está en el Santísimo Sacramento por su infinito amor a tí! "He aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo" y "Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia." (Mateo 28:20-Jeremías 31:3)

    3.La manera específica que Jesús te pide amarlo es quedándote con El una hora en el silencia del Santísimo Sacramento. "Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón."..."dijo a Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora?" (Mateo 6:21 y 26:40)

    4.Cuando miras la Hostia Consagrada, ves a Jesús, el Hijo de Dios. "Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquél que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero." (Jn 6:40)

    5. Cada momento que pasas en la Presencia Eucarística aumentará Su Vida Divina dentro de tí y profundizará tu relación personal y amistad con El. "Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer." (Juan 15:5)

    6.Cada hora que permaneces con Jesús profundiza la paz divina dentro de tu corazón. "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar." (Mateo 11:28) "El Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros." (Juan 14:17)

    domingo, 6 de diciembre de 2015

    Versiculo del Dia 12/6/15

    Segundo Domingo del Tiempo de Adviento 2015
    6 de Diciembre de 2015

    Y esta es mi oración: que vuestro amor siga creciendo más y más en penetración y en sensibilidad para apreciar los valores. Filipenses 1, 4-6. 8-11


    Oración: Padre, cuando oro por aquellos a quienes amo, lo primero que te pido para ellos es fe. Muchos problemas se tienen por falta de ella, pues al tenerla se toman decisiones coherentes y se enfoca la vida de manera que podamos llegar a la Vida Eterna. Así que hoy te pido una vez más por fe, para mí, los que amo y aquellos que me cuesta amar por sus actitudes.