Volvió Jesús a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo:
“El Reino de los cielos es semejante a un rey que preparó un banquete de bodas para su hijo. Mandó a sus criados que llamaran a los invitados, pero éstos no quisieron ir. Mateo (22, 1-14)
Oración: Señor, estoy invitado a la boda, a ser parte de Tu Reino. Estoy vestido adecuadamente para asistir? He dañado mis vestidos con tanto pecado que cometo? Estoy listo para asistir a Tu gran evento? Enséñame Señor, a ser un invitado digno del Reino de los Cielos!