Oración: Señor, debo reconocer que Tu eres Mi Pastor. Tu cuidas de mí y sabes que es bueno para mí. Si me dejo llevar por Tí, dejando mi indiferencia y comodidad, llegaré a la vida eterna. Soy capaz de seguirte y dejar mis malos hábitos que solo me alejan de Tí?
Artículos sencillos con información para el crecimiento de nuestra relación con Dios, la educación de nuestros hijos, viajes, arte, y algo sobre la salud. Es un medio para la busqueda de la paz interior.
lunes, 30 de abril de 2012
Versiculo Del Dia (4/30/12)
Jesús dijo: Yo soy la puerta; quien entre por mí se salvará, podrá entrar y salir y encontrará pastos. El ladrón sólo viene a robar, a matar y a destruir . Yo he venido para que tengan vida y la tengan enabundancia”. (Juan 10: 1-10)
El Papa denuncia la rebelión organizada de algunos grupos de sacerdotes
El papa Benedicto XVI dijo hoy que la situación actual de la Iglesia es muchas veces "dramática", reiteró el "no" al sacerdocio femenino y denunció la "desobediencia organizada" que propugna un grupo de curas europeos para renovar la institución y el "analfabetismo religioso" de la sociedad.
Ante más de diez mil personas, 1.600 de ellas entre cardenales, obispos y sacerdotes, el pontífice ofició en la basílica de San Pedro del Vaticano la Misa Crismal, que abre el Triduo Pascual, centro y culmen del Año Litúrgico.
Esta misa se celebra el Jueves Santo, día en que se conmemora la institución del sacramento del orden sacerdotal por Jesucristo durante la Última Cena.
Así, dirigiéndose a los sacerdotes, el papa recordó el momento de la ordenación sacerdotal y se preguntó si de verdad "son hombres que obran partiendo de Dios y en comunión con Jesucristo" y si sus vidas corresponden con esa consagración.
Benedicto XVI dijo que el sacerdocio exige renunciar a "aquello que es solamente nuestro" y ponerse a disposición de los otros, de Cristo, y se preguntó cómo debe realizarse "en la situación a menudo dramática de la Iglesia de hoy".
A este respecto, denunció que recientemente, un grupo de sacerdotes europeos ha publicado "una llamada a la desobediencia, aportando ejemplos concretos de cómo se puede expresar esta desobediencia, que debería ignorar incluso decisiones definitivas del Magisterio, como la ordenación sacerdotal de las mujeres".
El papa se refería a los 300 párrocos austríacos que han puesto en marcha por internet la iniciativa "Una llamada a la desobediencia", con la que exigen reformas, como permitir el sacerdocio femenino y el de hombres casados.
El pontífice, de casi 85 años, señaló que esos curas pretenden desobedecer cuestiones como la de la ordenación de las mujeres, "sobre la que el beato Papa Juan Pablo II ha declarado de manera irrevocable que la Iglesia no ha recibido del Señor ninguna autoridad sobre esto".
El papa teólogo agregó que "queremos creer" que invocan la desobediencia con la creencia de que así se renueva la Iglesia, "convencidos de que se debe afrontar la lentitud de las instituciones con medios drásticos para abrir caminos nuevos, para volver a poner a la Iglesia a la altura de los tiempos".
"¿Pero la desobediencia es un camino para renovar la Iglesia?, se preguntó el papa, que agregó que tal vez no es otra cosa "que sólo el afán desesperado de hacer algo, de transformar la Iglesia según nuestros deseos y nuestras ideas".
Benedicto XVI señaló que Cristo ha corregido "las tradiciones humanas que amenazaban con sofocar la palabra y la voluntad de Dios" y lo ha hecho "para despertar nuevamente la obediencia a la verdadera voluntad de Dios, a su palabra siempre válida".
"A Él le preocupaba precisamente la verdadera obediencia, frente al arbitrio del hombre", subrayó el papa, que aseguró que con la obediencia "no se defiende el inmovilismo ni el agarrotamiento de la tradición y que ello se puede ver en la historia de la época postconciliar (del Concilio Vaticano).
Estos años, destacó, han sido de "dinamismo", de verdadera renovación, que muestran la inagotable vivacidad de la Iglesia.
"No anunciamos teorías y opiniones privadas, sino la fe de la Iglesia, de la que somos servidores", puntualizó.
Benedicto XVI también exhortó a los sacerdotes a la enseñanza, señalando que existe "un analfabetismo religioso que se difunde en medio de nuestra sociedad tan inteligente".
"Los elementos fundamentales de la fe, que antes sabía cualquier niño, son cada vez menos conocidos", denunció el papa, que exhortó a leer la Sagrada Escritura, "que nunca leeremos y meditaremos suficientemente".
Durante la misa los sacerdotes renovaron las promesas de pobreza, castidad y obediencia y Benedicto XVI bendijo el Óleo de los catecúmenos, el de los enfermos y el crisma (aceite y bálsamos mezclados), que le fueron presentados en tres grandes jarras de plata.
Estos óleos son bendecidos el Jueves Santo por los obispos y se utilizan para ungir a los que se bautizan, a los que se confirman y para la ordenación sacerdotal. El rito se celebra en todas las catedrales del mundo.
Esta misa se celebra el Jueves Santo, día en que se conmemora la institución del sacramento del orden sacerdotal por Jesucristo durante la Última Cena.
Así, dirigiéndose a los sacerdotes, el papa recordó el momento de la ordenación sacerdotal y se preguntó si de verdad "son hombres que obran partiendo de Dios y en comunión con Jesucristo" y si sus vidas corresponden con esa consagración.
Benedicto XVI dijo que el sacerdocio exige renunciar a "aquello que es solamente nuestro" y ponerse a disposición de los otros, de Cristo, y se preguntó cómo debe realizarse "en la situación a menudo dramática de la Iglesia de hoy".
A este respecto, denunció que recientemente, un grupo de sacerdotes europeos ha publicado "una llamada a la desobediencia, aportando ejemplos concretos de cómo se puede expresar esta desobediencia, que debería ignorar incluso decisiones definitivas del Magisterio, como la ordenación sacerdotal de las mujeres".
El papa se refería a los 300 párrocos austríacos que han puesto en marcha por internet la iniciativa "Una llamada a la desobediencia", con la que exigen reformas, como permitir el sacerdocio femenino y el de hombres casados.
El pontífice, de casi 85 años, señaló que esos curas pretenden desobedecer cuestiones como la de la ordenación de las mujeres, "sobre la que el beato Papa Juan Pablo II ha declarado de manera irrevocable que la Iglesia no ha recibido del Señor ninguna autoridad sobre esto".
El papa teólogo agregó que "queremos creer" que invocan la desobediencia con la creencia de que así se renueva la Iglesia, "convencidos de que se debe afrontar la lentitud de las instituciones con medios drásticos para abrir caminos nuevos, para volver a poner a la Iglesia a la altura de los tiempos".
"¿Pero la desobediencia es un camino para renovar la Iglesia?, se preguntó el papa, que agregó que tal vez no es otra cosa "que sólo el afán desesperado de hacer algo, de transformar la Iglesia según nuestros deseos y nuestras ideas".
Benedicto XVI señaló que Cristo ha corregido "las tradiciones humanas que amenazaban con sofocar la palabra y la voluntad de Dios" y lo ha hecho "para despertar nuevamente la obediencia a la verdadera voluntad de Dios, a su palabra siempre válida".
"A Él le preocupaba precisamente la verdadera obediencia, frente al arbitrio del hombre", subrayó el papa, que aseguró que con la obediencia "no se defiende el inmovilismo ni el agarrotamiento de la tradición y que ello se puede ver en la historia de la época postconciliar (del Concilio Vaticano).
Estos años, destacó, han sido de "dinamismo", de verdadera renovación, que muestran la inagotable vivacidad de la Iglesia.
"No anunciamos teorías y opiniones privadas, sino la fe de la Iglesia, de la que somos servidores", puntualizó.
Benedicto XVI también exhortó a los sacerdotes a la enseñanza, señalando que existe "un analfabetismo religioso que se difunde en medio de nuestra sociedad tan inteligente".
"Los elementos fundamentales de la fe, que antes sabía cualquier niño, son cada vez menos conocidos", denunció el papa, que exhortó a leer la Sagrada Escritura, "que nunca leeremos y meditaremos suficientemente".
Durante la misa los sacerdotes renovaron las promesas de pobreza, castidad y obediencia y Benedicto XVI bendijo el Óleo de los catecúmenos, el de los enfermos y el crisma (aceite y bálsamos mezclados), que le fueron presentados en tres grandes jarras de plata.
Estos óleos son bendecidos el Jueves Santo por los obispos y se utilizan para ungir a los que se bautizan, a los que se confirman y para la ordenación sacerdotal. El rito se celebra en todas las catedrales del mundo.
domingo, 29 de abril de 2012
IV Domingo de Pascua: Sólo hay un buen pastor
“Dijo Jesús a los fariseos: Yo soy el Buen Pastor. El buen pastor da la vida por las ovejas; el asalariado, que no es pastor ni dueño de las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; y el lobo hace estragos y las dispersa; y es que a un asalariado no le importan las ovejas”. (Jn 10, 11-13)
Muchos pretenden ocupar el lugar de Dios en el corazón del hombre. Quieren tener el primer puesto y desean que el ser humano les “adore”, inclinándose ante ellos. Esto no es nuevo, pero quizá en nuestra época ha tenido manifestaciones especialmente evidentes. Ahí están los casos terribles de idolatría llevada a cabo por algunas ideologías nacionalistas, como la nazi por ejemplo, que pretendía convertir la patria y la raza en el nuevo dios al que adorar.
Lo grave es que muchos de los que han intentado suplantar a Dios en el corazón del hombre aún no han sido desenmascarados y todavía embaucan a miles de ingenuos. Lo que a nosotros nos toca hacer es evitar ser seducidos por esos “falsos dioses” y ayudar a otros a que también lo eviten. Los ídolos de nuestra época: el dinero, el poder, el éxito a toda costa, la comodidad, siguen siendo atractivos para muchos, posiblemente también para nosotros.
Aprendamos esta semana a identificar las voces seductoras de nuestras tentaciones, de nuestros ídolos, para distinguirlas de las de Cristo –que habla a través del Papa-, que es el único que no nos engaña, el único que se preocupa de verdad por nuestro bien. Aprendamos, muy especialmente, a no dejarnos seducir por los políticos cuando, apoyados por los medios de comunicación, presentan doctrinas contrarias a las enseñanzas de la Iglesia y las presentan como si fueran beneficiosas para el hombre, presentando a la Iglesia no sólo como anticuada sino como nociva para la humanidad.
Propósito: Identificar y rechazar a los ídolos a los que, en la práctica, adoro. Estar especialmente atento a la comodidad y a la seducción de los políticos.
Versiculo del Dia (4/29/12)
Queridos hermanos: Dejen en sus manos todas sus preocupaciones, pues él cuida de ustedes. Pedro (5, 5-14)
Oración: Señor, vivo preocupado de todo y de todos! Vivo preocupado de mis cosas y las que no son mías ni son mi problema. A veces siento que preocuparme es un trabajo de tiempo completo! La realidad es que no dejo los problemas y preocupaciones en Tus manos aunque sea esa mi intención. Cómo dejo de preocuparme tanto por todo? Enséñame a dejar las cosas en Tus manos para no vivir preocupado sino con paz en mi corazón.
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